Es hora de comenzar el culto. El Canto de Entrada es un "Hosanna". Hay
palmas que se consiguieron en una florería la noche
anterior. Se distribuyen a cada asistente. Decidimos una vez
más, como todos los años, salir a dar la vuelta a
la manzana cantando Hosanna y levantando las palmas. Es un ejercicio
interesante de comunión con nuestros vecinos. "Sacamos a la
iglesia" a las calles, al lugar en donde el Señor
Jesús realizó la mayor parte de su ministerio.
Con ese gesto, decimos también que la iglesia tiene sus
puertas abiertas, y que la adoración al Padre comienza desde
afuera, cuando vamos caminando como pueblo guiados por el
Espíritu Santo hacia el encuentro con la Palabra que libera.
Por eso, en Domingo de Ramos hay que "tomar las calles" con nuestros
cantos y con el mensaje de esperanza que hay en JesuCristo.